EL LUGAR LLENO DE ENERGÍA MÍSTICA, EL VALLE SAGRADO DE LOS INCAS

April 29, 2018
Valle Sagrado de los Incas - 2018

Conociendo el legendario Valle Sagrado de los Incas

El Valle Sagrado

El Valle Sagrado, mi compañero de viaje, no es solo uno. Podría comenzar a decir que el espacio que cruza el río Vilcanota, en su condición de valle, tiene muy buenas tierras agrícolas. Por ejemplo: el conocido maíz blanco gigante (paraqay en quechua) de Urubamba, que tiene una Denominación de Origen Protegida, o kiwicha. O Trigo y cebada, tengo que mencionar granos occidentales. Aquí, el clima y la altitud son suaves. Estás entre 2.800 y 2.900 metros de altitud, es un lugar no tan alto como Cusco (por lo tanto, menos expuesto al temido soroche o enfermedad de altura), y esa es la razón por la cual muchos turistas prefieren aterrizar en el Alejandro Aeropuerto Internacional Velasco Astete, y diríjase directamente a una de las ciudades del Valle Sagrado, dejando Cusco como lugar de visita.

La diferencia con otros valles como el Colca es que el paisaje es sencillo; no hay cañones ni territorios abruptos. En su lugar, hay laderas y pasos estrechos que forman diferentes pisos ecológicos y explican la generosidad de la agricultura, y esto, al mismo tiempo, sostiene la “sacralidad” del nombre Valle Sagrado. Se dice que la calidad del maíz en estas tierras fue tan buena que la producción se destinó al Inca y su panaca, además de la presentación, para decirlo de alguna manera, de estas tierras fértiles a las imponentes montañas cubiertas de nieve como Chicón y Verónica.

En el período prehispánico, el valle estaba habitado por diferentes grupos étnicos. Luego, los incas llegaron y construyeron palacios para el entretenimiento del Inca y su panaca, santuarios, templos, espléndidas terrazas y grandes obras de ingeniería hidráulica. Los españoles aplicaron el modelo de reducción de la población indígena y construyeron pueblos con una plaza principal y un plan de cuadrícula de diseño urbano, como un tablero de ajedrez, junto al río, en tierras que habían sido asignadas exclusivamente para la agricultura antes de su llegada.

En este espacio de 700 kilómetros se ubican las localidades de Chinchero, Pisac, Calca, Yucay, Urubamba, Maras y Ollantaytambo, solo para mencionar aquellas que son conocidas por el turismo, geográficamente muy cercanas entre sí y con una historia compartida. Para visitarlos con placer y un poco de detalle, sugiero que te quedes por lo menos cinco días, tal vez cambiando el lugar donde duermes: para tener la opción de profundizar la visita en algunas de estas ciudades, que aún son geniales a pesar de los tiempos modernos, el turismo furioso y la invasión de los limeños. Aunque comparten cierta identidad, las ciudades son muy diferentes entre ellos. Cada uno ha vivido la historia de una manera diferente y se puede ver a través de la arquitectura, el paisaje o su cultura en vivo.

El turismo y el reciente descubrimiento del valle por parte de los acomodados limeños han cambiado sustancialmente el paisaje humano y social que, hasta tiempos recientes, tuvo otros encantos porque la experiencia de viaje fue transmitida directamente por los aldeanos locales. Había muchas más áreas verdes que las que puedes ver ahora y mucha menos estridencia y contaminación visual, pulmonar y auditiva que ahora. El metro cuadrado en Urubamba está valorado en alrededor de 100 dólares. Los inversores han construido hoteles de lujo y spas, así como también algunos no tan lujosos, cerca de un proyecto de alojamiento de estilo hippie y de centros comerciales achichado, kitsch informales. Las personas adineradas de Lima han construido condominios cerrados que generan desconfianza por su cercanía a las zonas arqueológicas. Calvin Klein pasa las vacaciones de incógnito en algún espléndido hotel de aquí. Susan Sarandon ha montado un Caballo Peruano de Paso en el valle. Cameron Díaz grabó un programa para MTV entre las zonas verdes y la arquitectura rural de alguna ciudad. Los mercados artesanales locales debaten entre la “autenticidad” y el nuevo estilo de Gamarra que ha traído cambios sustanciales, por ejemplo en la ciudad mestiza de Pisac. Viajero, todo se mezcla, ya que solo las cosas en nuestro país se pueden mezclar: hay cosmopolitismo, hay cultura genuina y ancestral, hay austeridad y tranquilidad, y también hay, gran parte del Perú moderno, y de la “chicha” cultura del Perú. Sin embargo, el principal problema del valle pasa por el lado de la urbanización descontrolada. Por otro lado, el crecimiento turístico no medido no se une a los programas de sostenibilidad, y lo hace más notable que el | sujeto de manejo de residuos. Hasta ahora, el río Vilcanota continúa siendo el principal receptor de toneladas de basura que se producen diariamente y las iniciativas locales, regionales y no gubernamentales para resolverlo y descontaminarlo no son efectivas en un problema que está aumentando rápidamente.