La verdad del San pedro

April 7, 2016

Como es común en la práctica chamánica, dentro de los parámetros generalmente utilizados  y admitidos, como son: el uso del Cactus San pedro y su relación con los espíritus, cada chamán tiene una particular manera de actuar y de interpretar, de acuerdo al contexto y a las condiciones peculiares en que le toca ejercer su práctica. En esta diversidad, en ausencia de normas rituales rígidamente preestablecidas, esta la riqueza de esta ceremonia, por la adecuación vital del chamán a las circunstancias particulares del momento, del ambiente y de las personas participantes. El cactus San Pedro se encuentra generalmente en los Andes, entre los 2000 y 3000 metros de altitud, aunque también se ha adaptado perfectamente en la costa del Perú. También se lo encuentra en Bolivia y Ecuador. Se puede ubicar este cactus en estado salvaje y también cultivado por la mano del hombre. Puede alcanzar a tener, como promedio, entre los tres a cuatro metros de altura, y adquirir algunas pequeñas variantes de forma y textura, de acuerdo al clima y suelo en que se desarrolla. En general es el de mayor calidad para realizar una toma, debido a su mayor calidad de mezcalina (trimetoxifenetilamina), que de acuerdo a los análisis químicos es la principal sustancia psicoactiva que contiene el San Pedro.

La Achuma, San Pedro, se puede encontrar con cierta facilidad en los mercados populares y herboristerías, donde su venta es libre. Es comprado por las amas de casa porque según la creencia popular, que proviene del recuerdo de antiguas leyendas prehispánicas, protege a las casas de cualquier maleficio. También algunas personas adquieren un San Pedro cuando nace un niño, porque dicen da suerte; le ponen a la planta el nombre del recién nacido para que el “espíritu” del San Pedro acompañe al infante como si fuera su hermano gemelo.

A la hora de escoger el cactus, algunos chamanes lo prefieren en estado salvaje porque piensas que esta mas cerca de la madre naturaleza y tiene mas fuerza que el San Pedro plantado. Otros expertos eligen indistintamente cualquiera de las opciones. Sin embargo, el San Pedro plantado tiene que tener como condición previa haber sido bendecido con oraciones especiales rezadas por e chamán. Introducido en una tierra especial escogida de siete lugares diferentes. Además hay que ofrecerle al San Pedro un poco de licor perfume y agua florida que se asperja pulverizando sobre la planta. Igualmente hay que hacer pagos y ofrendas especiales en alimentos al San Pedro. Esta es una forma ideal de plantar, pero existen numerosas variantes, todas ellas buscan agradar al espíritu del cactus, hacerse su amigo. Tampoco hay excesiva rigurosidad a que hora y de que manera se debe recolectar y preparar el San Pedro. Para la mayoría de los chamanes es importante recoger la planta por la noche con la luna llena, siguiendo la tradición autóctona.

Otros prefieren diversas horas del dia, sin que esto marque una diferencia esencial porque lo importante en el San Pedro, lo sustancial, aparte de las formas, es la visión. El poder de la visión es el centro mismo del San Pedro como planta maestra.

La fuerza del componente alucinógeno aunada a la experiencia y facultades, a veces extraordinarias, del chamán, y el grado de consciencia cósmica desarrollada por este son los únicos medios eficaces para manejar el poder del espíritu del San Pedro.

Para lograr con eficacia este requerimiento es preciso seguir algunos pasos previos para no ofender al espíritu del San Pedro. Cuando se prepara el alucinógeno, estos pasos tiene un secuencia lógica y funcional para el Chamán. Debe de escogerse la hora adecuada para iniciar la cocción, puede ser antes del amanecer o al anochecer antes de la puesta del sol. Los utensilios utilizados para la cocción: cucharas, cucharones, cuchillos, ollas y otros, no pueden haber tenido contacto con elementos naturales que se consideren contrarios o enemigos del San Pedro. Como ají, cebolla, ajo y sal. De preferencia, si es posible, la olla debe ser de barro. El San Pedro se corta en rebanadas no muy grandes, de 10 a 15 centímetros, con el fin de que suelte sus elementos alucinógenos. El hervor puede durar entre seis y ocho horas, durante el cual se le va agregando agua a la olla, pero con mucho cuidado que no llegue a rebalsar, pues se considera que el San Pedro. Mientras se va efectuando la cocción, el chamán va rezando, persignándose y haciendo signos de la cruz por encima del líquido que está hirviendo. En la preparación de la bebida pueden participar ayudando varias personas, sin embrago, solo le compete al chamán la formula y la dosis de su elaboración, así como la manera en que el brebaje se distribuye entre los asistentes a la toma.

Antes de comenzar a tomar, el chamán, dirigiéndose al grupo, hace las oraciones e invocaiones para que el ritual sea propicio y beneficioso para todos los participantes; luego, bajando la voz, sigue murmurando sus rezos al espíritu del San Pedro, siempre pidiendo buenos augurios, pues el espíritu del cactus rechaza todo mal. Solo las invocaciones y deseos profundos deben estar conectados con el bien, con el amor, para ser escuchados.

Para la toma, los participantes hacen una ronda y utilizan un solo recipiente, vaso, taza o copa. Indistintamente, el chamán comienza a distribuir la bebida siguiendo la dirección de las agujas del reloj. Al pasar el recipiente a otra mano, la persona que lo entrega desea salud a quien lo recibe y este a su vez también repite el mismo buen augurio para que las visiones sean favorables. Las tomas alternas que pueden ser entre tres y cinco por cada persona, siempre son alcanzadas personalmente por el chamán que dirige la ceremonia y está muy atento para crear el ambiente propicio y observar vigilante el comportamiento adecuado de los asistentes. Pues, los efectos de las sustancia activa, mezcalina, pueden hacerse sentir entre una a dos horas una vez ingerida la bebida y después dura entre seis y nueve horas de acuerdo a la asimilación del tomador. Los efectos en personas normales, por lo general, son placenteros psicológicamente; se comienza con sensaciones de exultación, de euforia, visiones fantásticas, maravillosas, donde se estremecen estructuras, formas y colores diversos muy vivos. Después el participante entra en una etapa de mucha serenidad y lucidez mental, y su cuerpo se relaja completamente quedando laxo. La percepción del individuo se subjetiviza interiorizando sus facultadas psicológicas hacia una forma de intuición reflexiva. Sin embargo, debe advertirse muy seriamente que las personas con problemas psicológicos o existencialistas deben abstenerse completamente de usar este tipo de sustancias psicodélicas por los efectos fuertemente negativos para la salud, que puede causar ingestión en este tipo particular de individuos.

El objeto del vuelo que emprende el chamán a través del San Pedro es ver, anticipar, visionar mediante el poder del espíritu del cactus sagrado. Este le habla y le hace ver visiones para interpretar cual es el origen de las enfermedades físicas o psicológicas, la adivinación del futuro, los engaños, la envidia, los amores, los enemigos encubiertos, los maleficios y las dificultades que impiden las prosperidad. Por el poder del San pedro el chamán vuela, se traslada a otros mundos y regiones, entra en astral, se desdobla. Allí inquiere sobre las cuestiones y preguntas que le han efectuado. Penetra en el mundo espiritual para buscar las causas del equilibrio que provoca lo males. Su visión es múltiple y muy particular, pues depende de su propio nivel de consciencia en intuición. Mediante el alucinógeno que desinhibe y penetra en las más recónditas zonas del inconsciente, según Jung, las parte más rica y creativa de las psiquis humana hace consciente lo inconsciente, es decir, desarrolla la lucidez. Al afrontar en el viaje, los medios, las debilidades, los egoísmos, temores y las inhibiciones, sin protecciones ni autoengaños ni máscaras, la persona se queda descubierta tal como realmente es, para luego reconstruirse en su ser original. Encontramos también esta trayectoria espiritual y semejanza en la iluminación (satori) a la que se llega por el camino zen.


Warning: include(/index.php): failed to open stream: No such file or directory in /home/mysticla/public_html/wp-content/plugins/social-share-button/includes/class-shortcodes.php on line 41

Warning: include(): Failed opening '/index.php' for inclusion (include_path='.:/opt/cpanel/ea-php56/root/usr/share/pear') in /home/mysticla/public_html/wp-content/plugins/social-share-button/includes/class-shortcodes.php on line 41