Las plantas Maestras del Peru

April 7, 2016

A lo largo de la historia de la humanidad el hombre se ha beneficiado de las plantas. Unas han sido incluso domesticadas cerca de las casas o en los cultivos, como las frutas, las hortalizas y algunas plantas medicinales. Otras no han salido de los bosques ya que necesitan condiciones especiales para su desarrollo. En el grupo de estas plantas las llamamos plantas maestras y definitivamente las que son sembradas por el chamán o las que se encuentran en estado salvaje son sembradas de mayor fuerza medicinal.

El termino plantas maestras se refiere a un grupo específico de plantas que han sido usadas desde tiempos inmemoriales por las tradiciones, como medicinas y plantas que enseñan. Aquí nos referimos a las usadas por los pueblos andino-amazónico y del Perú, específicamente. Vamos a usar un eje de cinco plantas maestras, de los que no ocuparemos más adelante. Estas cinco principales son el San Pedro, la Coca, el Tabaco, la Ayahuasca y el Toe.

Son maestras por s comportamiento frente al individuo que empíricamente quiere conocer sus propiedades, ya sean físicas o espirituales. Estas cualidades o efectos varían mucho en cada sujeto pero mantienen algunos patrones fijos de acción. A estas propiedades las llamamos enseñanzas, una vez que nuestros centros las asimilan. El éxito de toda esta enseñanza (que también puede ser una curación) depende en gran medida del chaman, maestro o guía que inicie al individuo en el campo de la acción de determinada planta. Esta enseñanza esta encapsulada en una tradición de pueblos que trabajaron por miles de años hasta nosotros de una forma por lo que de esa forma la tradición llega hasta nosotros de una forma por lo que de esa forma la tradición llega hasta nosotros de una forma positiva y compleja, independientemente del nivel de conocimiento del iniciante o paciente. Por eso desaconsejamos totalmente sumergirse en el mundo empírico de las plantas maestras sin guía o maestro debidamente preparado.

Nosotros, como guías o maestros en determinadas plantas, hemos tenido en algún momento de nuestra vida el reto de enfrentar a una planta nueva sin la ayuda de un guía. El nuevo camino abierto ha sido mucho más duro y peligroso pudiendo incluso llegar a limites indeseados en determinados casos. Sin embrago, siempre que hemos enfrentado esta situación ha sido cuando ya teníamos alguna base de trabajo con otras plantas. Plantas fuertes como la Ayahuasca o el Toe son imposibles de asimilar sin la guía de un maestro, aunque en determinados casos se podría iniciar a plantas maestras  a través de otra planta maestras ya conocida; por ejemplos, estudiar la Coca o el Toe a través del Ayahuasca, la cual por su cualidad, va a purificar abriendo el conocimiento de las otras dos plantas.

El camino de conocimiento que uno abre con una planta maestras es un camino que no acaba, puede parecerse a una relación de amistad con un amigo o una relación matrimonial, pero en realidad se parece tanto y en si no se parece nada. La relación con la planta también cambia a lo largo del tiempo, en la misma forma que cambia la conciencia del iniciado y su relación con el mundo.

Estos cambios se manifiestan según la seriedad del iniciado en el trabajo con la planta maestras y de la apertura hacia sus cualidades físicas, psíquicas y espirituales.

En la primera toma empírica de plantas que uno puede hacer sin una guía, o cuando no encontramos la guía que nos pertenece, pueden aparecer estados no deseados de caos y/o confusión mental que revoluciona todo nuestro interior. Este efecto adverso, al que no todos temen y que es por lo general inevitable, viene dado por la falta de limpieza y dirección en los diferentes centros de nuestro ser. No hay que alarmarse en exceso ya que es pasajero y es una de las primeras lecciones sobre la dificultad real de este camino, que debe ser tomado y guiado con mucha paciencia y diligencia con la ayuda de un experto.

Otro punto a señalar es la asimilación y valoración de las visiones. Estas son construidas por nosotros a partir de nuestro propio material cognitivo, y nos pueden ayudar, pero también confundir. Conviene, pues, valorar las visiones y los mensajes recibidos de una forma fría sin dejarse llevar por el fenómeno. La verdad siempre triunfa, solo hay que darle tiempo. Cuando encontramos las plantas, personas y lugares adecuados para realizar dicho trabajo, la evolución y la compresión será plena pudiendo sentirlo profundamente en nuestro interior y saliendo poco a poco de toda confusión.

El trabajo con la planta es totalmente flexible y personal, variando completamente en cada individuo, pero sigue básicamente estos parámetros:

  • Encuentro con el guía o maestro en determinada planta y tradición.
  • Ingestión de la planta
  • Proceso de limpieza y/o curación
  • Etapa de dieta o meditación
  • Asimilar y apertura de conciencia.

El encuentro con un guía, maestro o chaman viene dado por las misteriosas leyes de la casualidad y es totalmente decisivo para dar un cambio o un giro en el desarrollo espiritual del sujeto. Este encuentro varia en importancia en la misma medida que la experiencia del novicio, es decir, cuanto más inexperto. A veces, el encuentro es antecedido de un sueño. El sujeto con más “conexión” encuentra al otro. El sueño también puede revelarle al maestro que el sujeto es válido para iniciar determinado camino una vez conocidos ya entre sí. Otras será el futuro del estudiante. Básicamente podemos decir que maestro y aprendiz se encuentran misteriosamente.

La ingestión de la plata, en las primeras ocasiones, marcara un hito relevante en la vida del novicio. Este hito se repetirá en lagunas ocasiones con la ingestión de alguna otra planta  simplemente de la misma, siempre al cerrar o abrir un camino de conocimiento y poder. También determinadas plantas se usan en baños o fumadas.

El proceso limpieza y/o curación es el más largo, sin duda. Puede durar años y no acabar nunca. Así, como el cuerpo físico necesita limpieza, igual ocurre con el espiritual y el mental. La mayoría de las enfermedades, a nuestro ver, proceden de deficiencias o problemas en de estos cuerpos. Por tanto, la limpieza espiritual al igual que la del cuerpo físico es de vital importancia ayuda al iniciado a mantener sus aptitudes, su fuerza vital y su centro para asi ayudar con amor a los demás y proyectar armonía en su entorno. En este camino el bajo espiritual, además de someterse a una regla de vida y restricciones a las que poco a poco se acostumbrara naturalmente. Estas restricciones irán desde la prohibición de comer determinados alimentos hasta evitar formas de relación con determinadas personas o situaciones.

La dieta es una etapa más estricta en la que el iniciado se somete a un ayuno acompañado de la meditación después de una curación. Será acompañada de una planta, que tomara en determinadas dosis durante unos intervalos de tiempo y acompañada de un tipo específico de comidas en las que serán normalmente suprimidos la sal y el azúcar, además de otros alimentos. Durante esta etapa, la Planta Maestra abrirá al novicio (mediante sueños, visiones e intuiciones) sus dones y las lecciones para apoyarle en su camino o curación.

Esto se completara con la etapa de asimilación que es un periodo de tiempo el cual precede a la dieta y se basa en una disciplina con menos restricción y que completa la enseñanza o curación del individuo. En esta claramente el individuo observara cambios en su persona y entorno. Cambios totalmente decisivos en su destino como ser humano.