La coca en la epoca Prehispanica

April 7, 2016

Es imposible hablar de la hoja de coca si no se conoce el contexto cultural en que se desarrolló el uso de esta controversial planta que se utilizó para fines rituales y medicinales desde fechas anteriores al establecimiento del imperio de los incas, aproximadamente 4000 años a.C. Antes de la llegada de los españoles al Perú, los incas no celebran ninguna ceremonia ni ritual en que no estuviera presente la hoja de coca como elemento indispensable para las ofrendas a los dioses tutelares andinos. Además, la hoja de coca era utilizada para fines medicinales varios y como anestésico natural en operaciones de alta cirugía, como la trepanación de cráneos en la que los médicos andinos se especializaron logrado avances técnicos espectaculares para su época.

Esta ancestral costumbre es referida por los primeros cronistas españoles que vinieron al Perú. Oviedo, en 1532, dice: “Los Indios cargan hierba cuya hoja puede sostenerlos dos días sin comer ni beber con solo masticar estas hojas en la boca”. También el llamado príncipe de los cronistas, Pedro Cieza de León, en 153, relata: “En el Perú se utiliza la coca en la boca desde la mañana hasta la noche y preguntado a algunos indios: ¿Por qué tienen siempre la boca ocupada por esta hoja? Ellos dijeron: porque sientes poca hambre y gran vigor y fuerza”.

El origen de esta planta se pierde en la prehistoria andina, el nombre coca proviene de una palabra de origen aymara que significa “alimento para trabajadores y viajeros”, y también es un término genérico que se utiliza indistintamente para planta o árbol. Los arqueólogos, antropólogos y botánicos todavía no tiene certeza del lugar exacto donde comenzó la domesticación de esta planta, lo cierto es que se han encontrado evidencias de su cultivo en la zona de los valles cálidos situados en las faldas orientales de los Andes conocida como  “ceja de selva”, principalmente, en lo que actualmente es el Perú y Bolivia. Además de los hallazgos arqueológicos de instrumentos y herramientas para el cultivo de la coca, existen evidencias de su uso prehispánico, a través de numerosas figuras en cerámica que representan a un hombre en la actitud de mascar coca con la clásica convexidad que presenta la mejilla del “chacchador o masticador de esta hoja”.

Las culturas Chavín (1000 a.C. – 1200 d.C.) y Tiawanaco (700 – 1200 d.C.), entre las más importantes anteriores a los Incas, representaron masticadores de coca en cerámica y vasos ceremoniales. Durante el Imperio Inca (aproximadamente 1400 – 1533 d.C.), a través de los ritos religiosos que siempre tenían la hoja de coca como elemento principal de las ofrendas, y también mediante la socialización de las actividades, se generalizó el uso de esta planta en todo el territorio dominando por los Incas. Por la importancia social y religiosa que adquirió la coca, los incas establecieron el monopolio de su cultivo para garantizar el suministro de esta hoja que necesitaban para fines de intercambio con otros productos, obsequios para sus aliados, consumo militar y de la fuerza de trabajo del imperio y también para fines curativos y religiosos. ´para proveerse de coca en forma continua y segura establecieron en la ceja de selva, colonias permanentes de agricultores dedicados exclusivamente a este trabajo, así como también plantaciones de coca ofrecidas en forma especial al Dios Inti (Sol).

Para reforzar la relación de la hoja de la coca con el mundo sagrado, una serie de mitos trasmitidos oralmente explicaban su génesis vinculando esta planta con los Dioses Andinos. Mama Quilla (Madre Luna) por mandato del Dio Inti (Sol) dispuso que la planta de coca fuera esparcida en las montañas cálidas amazónicas con consuelo para los habitantes del Imperio para que pudieran calma el hambre, la sed, y adquirir fuerza y vigor durante todos los días de su vida.