CONOCE EL TERRITORIO PERUANO Y DESCUBRE LA MEJOR MANERA DE VISITARLO

March 13, 2018
Bienvenido al Peru

Hola viajero,

Para aquellos que no están familiarizados con los procesos cambiantes actuales del mundo andino -tan apresurados hoy en día- la palabra “Cusco” se ha convertido en un mantra: cusco, cusco, cusco. Representa la utopía de un imperio étnico anterior al mundo occidental. Millones de sujetos incas vivían felices, los ídolos hechos en oro eran más comunes que los cántaros de arcilla y el misticismo basado en hojas de coca y palo de rosa marcaba el camino espiritual de los agricultores que vivían en palacios hechos de paredes de granito, tan grandes y pesadas que solo podían tener se han construido y transportado si se disolvieron en el barro, como un efecto de las plantas secretas.

Sin embargo, afortunadamente, hay personas en este mundo que son bastante escépticas, capaces de reconocer Cusco desde Cusco. Tu puedes dejarse llevar por su magia dentro de su territorio, con realismo por los espacios naturales entrelazados con testimonios arqueológicos de fino diseño. También se puede apreciar la imposición de la cultura española en todos los aspectos de la vida, desde la arquitectura urbana hasta los cánticos litúrgicos en Quehua, que ocultan tras el nombre de Apu Yaya Jesucristo las lastimosas demandas de perdón por los pecados cometidos, un concepto inexistente hasta la llegada de los conquistadores. Sin caer en idealizaciones, Cusco es uno de esos lugares en el planeta donde las hibridaciones, el caos cultural, la torre de religiones Babel. Y el cosmopolitismo más moderno constituye un universo irresistible e incomprensible.

Cuzco maduro es una mega mezcla de niveles ecológicos. Usted tiene las cadenas montañosas occidentales que se nombran por sus montañas nevadas más altas, Salcantay y Ausangate, hasta el momento se las considera apus. Pero si te diriges al noroeste, siguiendo el curso del río Apurímac, sentirás el clima tropical en el fondo del valle: más de 30 grados centígrados al mediodía de junio, mosquitos, árboles frutales malolientes, cañaverales y aguardiente, baños fluviales y rafting de alta energía. Así que tienes remolque: los trópicos y los punas, o llanuras de gran altitud.

Cusco tiene muchas de las diferentes tierras altas clasificadas por Pulgar Vidal, produciendo papas (cientos de variedades), así como ocas, ollucos, lima-frijoles, tarwi y quinoa. Si continúas en la misma dirección pero descendiendo en el Amazonas, hay bosques nubosos que aparecen más allá de los altos puertos de montaña, donde el sol se multiplica por allí y nos pone en contacto directo con su energía. Más abajo, después de cruzar un desfiladero de río y un puente gigante, o áreas completamente pobladas por tribus Machiguenga que aún pretenden prevalecer sobre la extracción y la maquinaria de transporte de gas y petróleo, encontrarás la selva baja, la selva tropical, el Amazonas. Aquí es donde se encuentran Pititi, el Parque Nacional Manu y el refugio del jaguar. También es el lugar donde el ejército de Manco Inca quería preservar para el futuro el oro y el conocimiento de los camalloc, los sabios de élite.

Para aquellos de nosotros que tenemos el privilegio de viajar por Perú, Machu Picchu nos recuerda el verso de César Vallejo contra los estereotipos: (“¿Cóndores? ¡Estoy cansado de los cóndores!”). Hay tanto que ver, descubrir y tratar de Comprender en el universo atemporal de la arquitectura prehispánica e inca en Cusco, como los conjuntos monumentales integrados a algunas de las caminatas de aventura más audaces y bellas del mundo. Detalles técnicos -las puertas de jamba dobles y triples en sarunas- que son las respuestas a la demanda de espacio, pero que también arreglan la jerarquía y revelan una manera de construir incorporando la naturaleza sin destruirla, ya sea por respeto al mundo cósmico o para establecer una observación precisa puntos de los ciclos astrales utilizados para la agricultura. Es por esto que debes saber cómo visitar Machu Picchu, para evitar el cliché cuando explores sus caminos, pero conecta los puntos con otros sitios arqueológicos de dimensiones similares en las cuencas de los ríos Vilcanota, Urubamba, Apurímac y Madre. de Dios.