El Carnaval Cusqueño

February 5, 2016
el carnaval cusqueño

Febrero en el Cusco, un mes de muchos colores, sonidos, festejos, disfraces, desfiles, alegría y agua. Muchas hojas al viento en verano, en todo el año no puedo dejar de pensar en la llegada de los carnavales.

El presagio da inicio en la  fiesta de compadres, que es el jueves penúltimo al día central de carnavales, un evento que satiriza a los compadres de un barrio o las autoridades en un muñeco de reciclaje, con la finalidad de crear una conciencia colectiva, pues es el tema central de este peculiar arte es destacar una cualidad desfavorable del satirizado. Estos muñecos son elaborados por las “comadres”.

En el último jueves antes del gran festival carnavalesco se abren las puertas de la fiesta de comadres, la ritmo de la sazón  del puchero y frutillada. En esta fiesta son los compadres quienes satirizan a las comadres de igual manera con muñecas de reciclaje.

Hasta que el día tan esperado se asoma, un domingo de carnaval en febrero, todo empieza muy temprano en todos los lugares, pero la fiesta principal es en la Plaza Mayor del Cusco, comparsas interminables desfilan alrededor de la plaza, con globos de agua y pintura, escarcha y serpentinas, un sinfín de sonrisas y algunos tragos, la música de todos los géneros en una extraña armonía con lo que sucede, pues la gran fiesta se lleva a todos lados, en pequeños grupos otros grandes, hay de todo.

La bellísima Yunsa en la anfitriona del festejo, un gran árbol adornado de colores chispeantes, regalos de todo tipo, globos, serpentinas y danzarines alrededor de ella, con hacha en mano que mientras bailan intentan tumbarla. La persona que tumba la Yunsa, se le encarga organizar el carnaval del siguiente año.

Mientras el desfile y la Yunsa ocurren, se desata una guerra de agua, espuma y pintura entre varones y mujeres, es una situación de nunca terminar, la persecución es a los que tienen la ropa seca. Una lluvia de globos de agua por todo Cusco, olas y olas espuma, y el viento acompañado de los colores y pintura.

Por la noche la fiesta no termina, un potente concierto acompaña el momento y las luces iluminan la plaza, la gente baila y bebe. La alegría salta por todos los rostros nadie puede no disfrutar de este carnaval. La fiesta dura hasta que tu cuerpo se estrelle con el cansancio. Ya muy tarde la gente se despide, las nuevas amistades se dan la mano y esperan volver a verse al próximo año.